Nombres de bebés inspirados en celebridades hispanas 2025-2026

Descubre los nombres más populares entre las estrellas hispanas: desde Shakira hasta Messi. Tendencias, análisis y consejos para elegir un nombre de celebridad que funcione para tu familia.

Bebé feliz con gorro tejido blanco mirando a la cámara con expresión alegre.

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Hay algo raro que pasa cuando una celebridad anuncia el nombre de su bebé. Lo oyes, te queda dando vueltas, y de repente ya estás diciéndoselo a tu pareja a las once de la noche. "¿Y si Milan? ¿O algo así?" Y no es que estés copiando. Es que ese nombre ya existía en algún lugar de tu mente, esperando que alguien le diera luz verde.

Con las celebridades hispanas esto tiene una dimensión particular. Messi nombra a Ciro y las conversaciones en Argentina dan un giro. Ricky Martin presenta a Lucía y de pronto ese nombre tan clásico parece recién salido de caja. No es magia exactamente, pero tampoco es solo marketing: es que estas personas viven entre culturas, tienen acceso a mundos que la mayoría no frecuenta, y cuando eligen un nombre lo hacen pensando en que va a sonar bien en Barcelona, en Buenos Aires y en Miami al mismo tiempo.

En las siguientes páginas repasamos los nombres que las celebridades hispanas han dado a sus hijos en estos últimos años, lo que dice cada elección sobre el momento y, sobre todo, cómo puedes aprovecharte de toda esa inspiración sin que el resultado suene a imitación.

Padres felices eligiendo el nombre perfecto para su bebé, inspirados por las celebridades hispanas

La influencia de las celebridades en los nombres de bebé

Cuando Shakira dijo públicamente que su hijo se llamaba Milan, pasó algo curioso: en Colombia las búsquedas de ese nombre se dispararon semanas después del anuncio. No fue inmediato, fue un efecto lento, como cuando una canción te persigue y al final cedes y la descargas. Algo parecido ocurrió con Matteo y Valentino, los gemelos de Ricky Martin. Antes de eso, en el Caribe esos nombres sonaban algo ajenos, demasiado italianos. Después, eran perfectamente posibles. Y Alaia, la hija de Adamari López, metió de un golpe un nombre vasco en el vocabulario de millones de familias latinoamericanas que no habían tenido razón de conocerlo antes.

Lo que estas celebridades hacen no es exactamente poner de moda un nombre. Es más bien que lo hacen pensable. Abren una puerta que existía pero estaba cerrada con llave. Y una vez que alguien del tamaño de Shakira o Messi gira esa llave, ya no hay vuelta atrás.

Celebridades españolas: nombres con estilo mediterráneo

España tiene una relación particular con sus propios nombres. Durante décadas, muchas familias los fueron descartando —demasiado antiguos, demasiado de pueblo— y miraron hacia lo anglosajón o lo escandinavo. Lo curioso es que las celebridades españolas de los últimos años hicieron exactamente lo contrario.

Costa mediterránea española con aguas turquesas, símbolo de la elegancia de los nombres españoles tradicionales

Estrellas de la música

El caso de Rosalía es revelador aunque todavía no haya tenido hijos. Ella misma lleva un nombre que hace quince años sonaría a señora de setenta años en un pueblo de Cataluña. Ahora "Rosalía" tiene connotaciones completamente distintas: fuerza, autenticidad, una carrera que ningún artista español ha construido de esa manera. Si algún día la cantante anuncia un bebé, la predicción es que irá por ese mismo territorio: nombres con raíces profundas. Los de su órbita apuestan por opciones como Carmen, Lola o Triana —el barrio sevillano, sí, pero también un nombre con mucho carácter.

Alejandro Sanz lleva años dándole pistas a cualquiera que quiera escuchar. Sus cuatro hijos tienen nombres que reflejan sus distintas etapas vitales y sus distintas parejas, pero todos comparten algo: ninguno suena forzado.

  • Alexander — la versión que no pierde nada viajando al inglés
  • Dylan — no el cantante de pop, sino Bob Dylan. Un hijo de compositor eligiendo a otro compositor
  • Alma — dos sílabas que lo dicen todo
  • Manuela — sin diminutivo, sin concesiones. El nombre completo como declaración

Actores y actrices

Penélope Cruz y Javier Bardem eligieron con una sencillez que contrasta con la complejidad de sus carreras. Leo y Luna: seis letras en total entre los dos. Nombres que tu abuela de Salamanca y el director de casting de Los Ángeles van a pronunciar exactamente igual. No es casualidad. Cuando vives entre rodajes en tres continentes y tu hijo va a pasar la infancia entre aeropuertos, la pronunciación universal no es un detalle menor.

Antonio Banderas hizo algo parecido pero con más capas cuando decidió el nombre de su hija: Stella del Carmen. Lo internacional sostenido por lo español de toda la vida. El resultado tiene un peso que los nombres puramente inventados rara vez consiguen.

Deportistas españoles

Sergio Ramos sorprendió a muchos siendo menos creativo de lo esperado. Cuatro hijos, nombres reconocibles: Sergio Jr., Marco, Alejandro, y luego la excepción que confirma la regla: Máximo Adriano. Ese último suena a otra época, casi a senado romano, y sin embargo funciona porque los anteriores son tan sólidos que el conjunto tiene coherencia.

La pareja de Piqué y Shakira apostó diferente. Milan y Sasha llevan orígenes completamente distintos —eslavo uno, ruso el otro— pero comparten esa característica de funcionar igual en catalán, en español y en inglés. Con una madre barranquillera y un padre catalán que tiene hijos viviendo entre Barcelona y Miami, la elección tenía mucho sentido desde el principio.

Celebridades latinoamericanas: donde la creatividad no tiene límites

América Latina no tiene una sola forma de elegir nombres. Tiene veinte, y cada una responde a una historia distinta de migraciones, mezclas y orgullos regionales. Eso se nota en los bebés de sus celebridades.

México: tradición con twist moderno

Eugenio Derbez hizo algo que pocos esperaban: eligió Aitana para su hija. Un nombre del País Vasco que, hasta ese momento, la mayoría de las familias mexicanas no habían considerado nunca. Ahora suena cada vez más. Es el tipo de movimiento que solo funciona cuando quien lo hace tiene el peso cultural necesario para respaldarlo.

Anahí, la eterna referencia de toda una generación de fans de RBD, apostó por lo contrario: nombres anclados en México.

  • Manuel — clásico sin complicaciones, y más vigente que nunca
  • Emiliano — el nombre suena profundo aunque nadie mencione a Zapata

Belinda todavía no tiene hijos, pero en alguna entrevista ha mencionado nombres como Lucía o Mateo entre sus favoritos. Nada que sorprenda, pero tampoco un descarte: son opciones que en este momento funcionan bien para casi cualquier familia.

Argentina: cuando Italia encuentra el Río de la Plata

Argentina tiene una relación con Italia que no existe en ningún otro lugar de América. No es nostalgía de inmigrante: es identidad construida en varias generaciones. Y eso se lee directamente en cómo los argentinos famosos ponen nombre a sus hijos.

Lionel Messi lo ejemplifica con una claridad casi didáctica. Tres hijos, tres nombres que trazan una línea:

  • Thiago — la versión portuguesa de Santiago, adoptada en Argentina con naturalidad total
  • Mateo — bíblico, sí, pero también el nombre del barrio, del amigo, del primo en Rosario
  • Ciro — aquí ya es Italia pura, casi pre-medieval. Un nombre que lleva siglos de historia sin pedir permiso

Italia se cuela en cada elección. En Argentina, eso no es un capricho: es herencia cultural de varias generaciones hecha nombre propio.

Tini Stoessel todavía no es madre, pero ha hablado de los nombres que le gustan: Martina (el suyo propio, antes del diminutivo), Lorenzo y Dante. Los tres tienen esa misma raíz italiana que Messi hace explícita, solo que en Tini el tono es más romántico, más cine de los años setenta.

Colombia: ritmo caribeño que se escucha hasta en los nombres

Shakira no eligió nombres colombianos para sus hijos. Los eligió internacionales, casi apolíticos en términos de origen. Milan (eslavo, significa "querido") y Sasha (diminutivo ruso de Alexander, válido para cualquier género). Tiene todo el sentido cuando llevas décadas viviendo en avión entre continentes: el nombre tiene que aterrizar bien en cualquier aeropuerto.

J Balvin tomó otro camino con su hijo: Río. Una sola palabra, un elemento natural, sin más explicación necesaria. Breve, memorable, reconocible en cualquier idioma. Es un nombre que encaja perfectamente con la estética del artista: sencillo en apariencia, mucho debajo.

Maluma todavía no tiene hijos, pero en alguna entrevista ha dejado caer que le atraen nombres como Luna o Sol. Naturaleza, brevedad, peso. El mismo instinto que en J Balvin, solo que más orientado a lo femenino.

Puerto Rico y República Dominicana: islas con personalidad propia

Ricky Martin es quizás el ejemplo más interesante de mezcla deliberada. Cuatro hijos, cuatro nombres que no podrían ser más distintos entre sí:

  • Matteo — italiano de toda la vida, suena elegante en cualquier sala
  • Valentino — romántico, sí, pero sin exceso. El tipo de nombre que puede llevar un niño y un adulto con la misma dignidad
  • Lucía — para su hija. Un clásico que no necesita justificación
  • Renn — y aquí el giro total. Moderno, anglosajón, cortísimo. Junto a los otros tres suena raro y al mismo tiempo cierra el conjunto

La mezcla no parece planificada en un pizarrón. Parece el resultado de alguien que confía en su criterio y no necesita que todo sea coherente.

Nicky Jam eligió para sus hijas Alyssa y Luciana, dos nombres que comparten una cadencia similar aunque partan de orígenes distintos. Daddy Yankee tiene una generación más: Yamilette y Jesaaelys son nombres de otra era del pop latino, cuando la creatividad fonética era la norma. Hoy estarían fuera de tendencia, pero tienen algo: no los va a tener nadie más.

Tendencias observadas en nombres de celebridades 2025-2026

Mirando todos estos nombres juntos, hay líneas que se repiten. No son reglas escritas. Son preferencias que aparecen una y otra vez, independientemente del país o del tipo de artista.

Bebé sonriente que simboliza las tendencias modernas en nombres de bebé para 2025 y 2026

1. Nombres cortos e internacionales

Leo, Mia, Noah, Emma, Luna

Tres o cuatro letras. Se pronuncian igual en español, en inglés, en italiano. Para alguien que vive entre idiomas y fronteras, eso importa casi tanto como el significado. Y para muchos padres que no viajan en jet privado, la idea de un nombre que "funciona en todas partes" también tiene su atractivo.

2. El regreso de los nombres de abuela

Lola, Carmen, Alma, Bruno, Hugo

Hay algo que pasó sin que nadie lo planeara: los nombres que una generación descartó por "viejos" son exactamente los que la siguiente quiere. Lola ya no suena a señora mayor. Carmen tiene presencia. Alma tiene peso. Las celebridades españolas están en la vanguardia de este movimiento, aunque Latinoamérica lo está siguiendo deprisa.

3. Nombres de la naturaleza

Luna, Sol, Mar, Río, Alba

Llevan años subiendo y no parece que vayan a parar. Hay algo cómodo en un nombre que no necesita explicación ni traducción. Dices "Luna" y todo el mundo entiende exactamente de qué estás hablando, en cualquier idioma.

4. Nombres de origen extranjero que suenan perfectos en español

Milan, Alaia, Aitana, Matteo, Ciro

El criterio no es que el nombre sea "exótico". Es que, siendo de otra cultura, suene bien en español sin que nadie tenga que esforzarse. Milan es eslavo pero funciona. Alaia es vasco pero tiene ritmo. Aitana podría ser de cualquier sitio. La diferencia con los nombres que no funcionan está en la pronunciación: si tienes que explicar cómo se lee, hay un problema.

5. Nombres con siglos de historia

Alejandro, Valentino, Dante, Mateo

No todos los padres famosos van a lo contemporáneo. Muchos eligen exactamente lo contrario: un nombre que lleva tanta historia encima que ya no necesita justificarse. Mateo existe desde el Nuevo Testamento. Alejandro tiene más de dos mil años. Dante escribió la Comedia en el siglo XIV. Ese tipo de peso no se fabrica; viene incluido.

Nombres de celebridades hispanas que están subiendo más rápido

Para niñas:

  • Aitana — Eugenio Derbez la metió en el radar mexicano. La cantante española del mismo nombre hizo el resto. El nombre está en todas partes y todavía no se ha gastado
  • Luna — Penélope Cruz fue de las primeras en España. Ahora hay Lunas en cada guardería de cualquier ciudad hispanohablante
  • Alaia — Adamari López la introdujo en Latinoamérica casi sin querer. El nombre vasco encontró un público que no esperaba
  • Mia — Corto, sin complicaciones, suena bien en cualquier idioma. Las celebridades de todo el mundo lo llevan eligiendo años
  • Martina — Especialmente en España y Argentina. Elegante sin pretender demasiado

Para niños:

  • Milan — Shakira y Piqué lo pusieron en el mapa y se quedó. Hoy hay Milanes en Colombia, en España, en México
  • Thiago — El efecto Messi en su versión más directa. Popular en Argentina y Brasil desde hace años, ahora se extiende
  • Mateo — Ricky Martin lo lleva un tiempo. Los futbolistas también. Este nombre bíblico lleva varios años en su mejor momento
  • Leo — Tres letras que funcionan solos o como diminutivo de Leonardo. Simple y resistente a cualquier moda
  • Ciro — Más reciente. La influencia de Messi lo está sacando de Argentina hacia el resto del mundo hispanohablante

¿Por qué algunos nombres de celebridades se vuelven tendencia y otros no?

No es automático. Hay nombres de famosos que todo el mundo adopta y otros que se quedan en el certificado de nacimiento de ese niño específico sin contagiar a nadie. La diferencia no siempre es obvia, pero hay algunos factores que se repiten.

Los que sí funcionan comparten casi siempre estas características: se pronuncian sin esfuerzo en varios idiomas, se escriben de una sola manera posible (o casi), tienen un significado que no molesta, y suenan bien tanto a los tres años como a los cuarenta. "Luna" pasa todas esas pruebas. "Mateo" también. "Aitana" las pasa porque aunque sea poco común tiene una sonoridad agradable y no hay forma de confundir cómo se escribe.

Los que no funcionan suelen tener al menos uno de estos problemas: están tan pegados a una persona concreta que el nombre nunca se independiza (nadie va a llamar a su hijo "Beyoncé" sin que eso lo defina de por vida), la ortografía es un obstáculo permanente para quien lo lleva, o el nombre existía solo porque una celebridad específica de ese momento estaba en su pico. En diez años, esos nombres cuentan una historia de una época. No siempre es la historia que quieres que cuente el nombre de tu hijo.

Hay también algo más sutil: los nombres que solo funcionan para un bebé pequeño y adorable pero que no envejecen. Los diminutivos como nombre oficial, las creaciones muy fonéticas de los 2000, ciertos nombres que se ponen muy de moda de golpe y se gastan en dos temporadas. Un nombre tiene que aguantar toda una vida.

Cómo adaptar un nombre de celebridad para tu familia

Te gusta Milan. O Valentino. O Aitana. La pregunta real no es si el nombre es bonito —si llegas hasta aquí ya tienes claro que sí— sino si va a funcionar para tu familia concreta, con tus apellidos concretos, en tu ciudad concreta.

Pareja de futuros padres hablando en serio sobre las opciones de nombre para su bebé

Paso 1: La prueba del "decir 20 veces"

Di el nombre completo —nombre y apellidos— en voz alta. No una vez por cortesía, sino veinte. Despacio las primeras, rápido las últimas. Si en algún momento suena raro, hay algo que tu cerebro está procesando antes que tú. No lo ignores.

El ejemplo más claro: "Milan García" fluye. "Milan Millán" es un trabalenguas que tu hijo va a tener que sortear toda su infancia.

Paso 2: Explora la familia completa del nombre

Antes de decidirte, mira qué variaciones existen. Valentino puede ser también Valentín (más corto, más directo), Tino en casa o entre amigos, o Valen si buscas algo que funcione para cualquier género. Muchos nombres tienen una familia de versiones que cubren distintos registros. Quizás el que más te gusta no es el original sino una de sus ramas.

Paso 3: El contexto cultural importa más de lo que parece

Un nombre que en España suena completamente normal puede generar preguntas en México, y al revés. "Jordi" en Cataluña es un nombre de toda la vida. En Colombia levanta cejas. No es un argumento para no elegirlo, pero sí es algo que vale la pena saber antes, no después.

Paso 4: Piensa en décadas, no en meses

Luna funciona para una bebé recién nacida, para una adolescente y para la tarjeta de presentación de una directora de cuarenta y cinco años. Es un nombre que no necesita que yo te imagines cómo suena en cada etapa porque ya lo sabes. Hay otros que solo funcionan en la fase bebé. Si el nombre que más te gusta es un diminutivo como nombre oficial, vale la pena preguntarse cómo sonará cuando tu hijo tenga treinta años.

Paso 5: Búscalo en otros idiomas antes de decidir

No hace falta que vayas al diccionario de cada país. Basta con una búsqueda rápida. Algunos nombres tienen connotaciones en otros idiomas que sus portadores en español jamás imaginarían. Es mejor enterarse antes de que la inscripción esté hecha.

Por qué los nombres de famosos nos atraen (y no es algo de qué avergonzarse)

Hay una razón bastante práctica por la que los nombres de celebridades tienen tanto peso, y no tiene nada que ver con ser superficial.

Elegir un nombre es, sin exagerar, una de las decisiones más definitivas que una persona toma en su vida. Y no hay manera de saber antes si fue una buena decisión. No existe un período de prueba. Así que cuando alguien como Shakira o Messi ya tomó esa decisión con un nombre concreto y el resultado funcionó —el niño existe, el nombre suena bien, nadie lo ha ridiculizado— eso borra una parte de la incertidumbre. No toda, pero una parte real.

También hay algo que tiene que ver con identidad. Las celebridades hispanas que triunfan internacionalmente demuestran que es posible tener un nombre que funcione en español y en el resto del mundo al mismo tiempo. Eso, para muchos padres que viven entre dos culturas o que simplemente quieren que su hijo tenga un nombre sin fronteras, no es un dato menor.

Y luego está lo aspiracional, que existe aunque no siempre se quiera admitir. No es que pienses que tu hijo va a ser Messi porque se llama como su hijo. Es más sutil: hay una asociación positiva que se activa sin que lo decidas. Es humano y funciona así para casi todo el mundo.

Nombres organizados por estilo

Si ya tienes clara la "vibra" que buscas, esto es un atajo:

Si buscas algo clásico e indestructible: Carmen, Alejandro, Manuel, Lucía. Nombres que ninguna generación ha logrado estropear. Tu bisabuela los reconoce, tu hijo puede usarlos con treinta años sin que suenen raros.

Si quieres algo que funcione en cualquier ciudad del mundo: Milan, Mateo, Luna, Noah. Pronunciación universal, sin explicaciones necesarias. Shakira, Messi y Penélope apostaron por este territorio.

Si te atrae lo vintage recuperado: Lola, Hugo, Bruno, Alma. Lo que era "de abuelos" es ahora lo más buscado. Las celebridades españolas llevan años dando este giro y resulta que tenían razón.

Si quieres algo diferente pero no inventado: Alaia, Aitana, Río, Ciro. Nombres con historia de verdad, solo que en un idioma o cultura que la mayoría no frecuenta. Adamari López, Eugenio Derbez, J Balvin y Messi mostraron que ese territorio existe.

Si te puede lo italiano: Valentino, Dante, Matteo, Luciana. En Argentina es casi el idioma nativo de los nombres. Ricky Martin lo llevó al Caribe. Ahora es de todos.

Preguntas frecuentes (las que realmente nos hacen)

¿Es pretencioso copiar el nombre del hijo de un famoso?
Depende de para qué lo copias. Si el nombre te gusta de verdad —el sonido, el origen, el significado— y resulta que una celebridad lo eligió también, eso no cambia nada. Lo que sería un error es elegirlo solo porque lo usó Shakira, sin que el nombre te diga nada más allá de eso. La motivación importa más que el resultado.

¿Mi hijo va a vivir comparado con el hijo de la celebridad?
Depende del nombre. Milan ya no es "el hijo de Shakira". Es un nombre que llevan miles de personas en distintos países. Los nombres que sí permanecen atados a una sola persona son los muy únicos, los que no existían antes —o no en esa forma— y que esa celebridad prácticamente creó. Mateo, Lucía, Leo: son de todos.

¿Los nombres de celebridades pasan de moda?
Los clásicos, no. Mateo lleva siglos. Alejandro también. Los que sí pueden envejecer mal son los que existen solo porque una celebrity específica de una época concreta los usó. Si el nombre tenía historia antes del famoso, probablemente sobreviva después.

¿Hay que evitar los nombres de celebridades con escándalos?
En general, sí. Las asociaciones negativas son difíciles de sacudir. Si el nombre está muy ligado a alguien que después generó una controversia grande, tu hijo va a tener que explicar esa relación más veces de las que le gustaría. No hace falta llegar a ese punto.

¿Un nombre popular en España funciona igual en México?
No automáticamente. "Jordi" es perfectamente normal en Cataluña. En Colombia puede parecer extraño. Los acentos, las connotaciones y los referentes cambian de un país a otro. Vale la pena investigar cómo suena en el contexto específico donde va a vivir tu hijo.

¿Cuándo un nombre ya está demasiado usado?
Cuando conoces personalmente a tres niños con ese nombre en tu círculo y el nombre ha entrado en el top 10 nacional. En ese punto pasó de ser una elección original a ser el nombre del momento. No es malo, pero tampoco es lo que buscabas si querías algo diferente.

Nombres a seguir en 2026

Estos todavía no están en todos lados, pero aparecen cada vez más:

  • Índigo — color, naturaleza, algo de misticismo. Algunos influencers españoles lo están eligiendo
  • Gala — cuatro letras, muy español, con una elegancia que no intenta justificarse
  • Bosco — italiano, significa "bosque". Naturaleza con un punto europeo
  • Vega — el nombre de la estrella más brillante de la constelación de Lyra. Astronómico, español, femenino pero con carácter
  • Bruno — el vintage recovery que lleva tiempo creciendo en toda Latinoamérica

Lo que tienen en común: son cortos, se pronuncian bien, tienen un significado real y ese punto de diferencia que los separa de lo más visto sin volverlos extraños.

Consejos finales

La inspiración no requiere disculpa. Las tendencias culturales funcionan así: alguien abre una puerta y los demás deciden si entran. Inspirarte en un nombre que eligió una celebridad no dice nada malo de ti.

Adapta, no copies literalmente. El nombre que te gusta probablemente tiene variantes. Valentino puede ser Valentín, que tiene otra cadencia y otro peso en español. Martina puede ser Marta si buscas algo más compacto. Explorar esa familia de nombres a veces lleva a la versión perfecta.

El conjunto completo tiene que funcionar. Nombre, apellidos, apodo probable. Un nombre hermoso con un apellido que no combina es como una canción con una nota fuera de lugar: técnicamente correcto pero incómodo. Comprueba el paquete completo.

La prueba definitiva es personal. Si lo elegirías aunque no lo hubiera usado ningún famoso, es una buena señal. Si la única razón es el famoso, tómate más tiempo. Tu hijo va a llevar ese nombre cuando tú ya no recuerdes por qué te gustó aquel artista.

Conclusión: tu bebé, tu decisión (con buena inspiración)

España, México, Argentina, Colombia, Puerto Rico. Shakira, Messi, Penélope, Ricky Martin, Alejandro Sanz. Todos tomaron una decisión que en ese momento fue personal y privada y que después se convirtió en referencia para miles de familias sin que nadie lo hubiera planeado.

Familia hispana feliz con su bebé, representando la alegría de haber elegido el nombre perfecto

La verdad es que el nombre que buscas probablemente ya existe. Quizás está en esta lista. Quizás te lo recordó una de estas celebridades. Quizás te lo dio tu abuela sin que se lo pidieras. Lo que importa no es de dónde viene la inspiración sino lo que sientes cuando dices ese nombre completo, despacio, imaginando a la persona que lo va a llevar.

Usa a estas celebridades como referencias, no como guías definitivas. Toma lo que te sirve. Deja lo que no encaja con tu familia, tu cultura, tus apellidos. Y cuando des con ese nombre que hace que todo lo demás deje de importar por un momento...

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